ROBIN FRANCISCO
domingo, 18 de enero de 2026
Las redes sociales y la concentración: una mirada desde la psicología
Lic. Robin Francisco,
Psicólogo Clínico
Resumen
El uso intensivo de redes
sociales ha generado un creciente interés científico debido a su impacto en la
capacidad de concentración. Diversos estudios recientes evidencian que estas
plataformas fragmentan la atención, reducen el tiempo de enfoque sostenido y
estimulan patrones cognitivos asociados a la búsqueda constante de novedad
(Bujakiewicz, 2025; Delgado, 2025). Este artículo da una mirada el problema de
atención con sus implicaciones en la concentración producto del impacto que están
teniendo las redes sociales sobre la población en general.
Introducción
Las plataformas sociales como TikTok, Instagram, YouTube y Facebook han modificado profundamente los hábitos de consumo digital. La dinámica de desplazamiento infinito, notificaciones constantes y recompensas inmediatas ha alterado la forma en que se distribuye la atención humana. Según Mark (citada en Delgado, 2025), el tiempo promedio de atención en pantalla disminuyó de 2.5 minutos en 2004 a 47 segundos entre 2016 y 2020. Este descenso no es un fenómeno aislado, sino una tendencia global que afecta a estudiantes, trabajadores y usuarios de todas las edades.
Aclarando los conceptos
En psicología, la atención se define como el proceso cognitivo que permite seleccionar y focalizar los recursos mentales en estímulos relevantes, ignorando otros que resultan irrelevantes.
La concentración es la capacidad de mantener la atención sostenida en una actividad específica durante un periodo prolongado, evitando distracciones internas y externas.
Desde la psicología
contemporánea, las redes sociales se consideran entornos altamente estimulantes
diseñados para captar y retener la atención del usuario.
Postura de la OMS respecto a la
atención y el uso de las redes sociales
En un informe de 2025, la OMS afirma que el entorno digital, incluidas las redes sociales, constituye un riesgo creciente para la salud mental de niños y adolescentes, especialmente en la región europea. Señala que estos espacios influyen tanto como la escuela o la familia, pero sin las protecciones necesarias.
La OMS advierte sobre:
- Exposición a ciberacoso
- Contenidos nocivos o de autolesión
- Estándares corporales irreales
- Publicidad nociva
- Sobrecarga emocional como consecuencia del consumo constante de contenido breve
Estas condiciones afectan la estabilidad emocional y la regulación atencional en jóvenes. Existe un aumento preocupante del “uso problemático” de redes sociales, con síntomas similares a la adicción
Los informes de OMS-Europa (2024–2025) documentan un aumento del 7 % al 11 % en el uso problemático de redes sociales entre adolescentes, caracterizado por síntomas similares a una adicción:
- incapacidad para controlar el uso
- aislamiento si no se usan
- descuido de actividades importantes
- consecuencias negativas en la vida diaria
La OMS explica que este tipo de uso está asociado:
- Menor bienestar mental
- Problemas de sueño
- Más dificultades académicas
- Mayor impulsividad
Todos estos factores inciden directamente en la capacidad de concentración y el funcionamiento cognitivo. La OMS reconoce que la experiencia digital influye tanto como otros determinantes clave del desarrollo. El director regional de la OMS para Europa, Hans Henri P. Kluge, señala que las experiencias en línea son ahora un determinante crítico de la salud mental, al mismo nivel que la familia o la educación formal, pero con menor regulación y protección.
Esto implica que la exposición
constante a estímulos digitales —especialmente contenido rápido, emocionalmente
cargado y altamente competitivo por la atención— afecta negativamente:
- el desarrollo emocional,
- la estabilidad mental,
- la atención sostenida.
Redes sociales y cambios en la capacidad atencional
Reducción del lapso atencional
La saturación de estímulos
digitales altera los procesos cognitivos responsables de mantener la atención
sostenida. De acuerdo con estudios recientes, los jóvenes reportan dificultades
para concentrarse incluso por lapsos menores a un minuto (La República ES,
2025). Esta reducción es especialmente problemática en contextos educativos,
donde la capacidad de lectura prolongada o estudio continuo se ve comprometida.
Fragmentación atencional y búsqueda de novedad
La neurocientífica Marian Berryhill (Bujakiewicz, 2025) sostiene que la atención se fragmenta debido a la naturaleza acelerada de los contenidos digitales. El cerebro aprende a esperar estímulos breves y altamente recompensantes, lo que disminuye la tolerancia a tareas cognitivas que requieren esfuerzo y continuidad. Este fenómeno se intensifica con algoritmos diseñados para maximizar el tiempo en pantalla.
Mecanismos neuropsicológicos implicados
Hiperestimulación dopaminérgica
Las redes sociales activan el
sistema de recompensa cerebral mediante la liberación de dopamina. Las
notificaciones, reacciones y nuevos contenidos generan micro-recompensas que
refuerzan el comportamiento repetitivo (Delgado, 2025). Aza Raskin describe este
patrón como “cocaína conductual rociada sobre la interfaz digital”, resaltando
la dimensión adictiva del diseño tecnológico.
Competencia constante por estímulos emocionales
Los contenidos breves apelan a emociones intensas como la sorpresa, el humor o la indignación, incrementando la probabilidad de interacción. Este patrón emocional dificulta la capacidad del usuario para sostener una atención estable, pues la mente se habitúa a cambios rápidos de estímulo, afectando la capacidad de concentración profunda.
Consecuencias cognitivas y emocionales
Impacto académico y laboral
El deterioro en la atención sostenida se refleja en el rendimiento académico. Según La República ES (2025), un 68% de jóvenes admite dificultades para completar tareas escolares debido al uso intensivo de redes sociales. En el ámbito laboral, la incapacidad para enfocarse en tareas prolongadas afecta la productividad y aumenta el estrés percibido.
Fatiga cognitiva y emocional
La exposición constante a estímulos rápidos puede generar fatiga mental, dificultando la toma de decisiones y el pensamiento reflexivo. Asimismo, la sobrecarga emocional producida por contenido altamente estimulante contribuye al agotamiento psicológico.
Estrategias de intervención
Intervenciones individuales
Mark y Berryhill recomiendan
hábitos conscientes como la reducción de notificaciones, la implementación de
pausas estratégicas, prácticas de mindfulness y la lectura sostenida
(Bujakiewicz, 2025). Estas estrategias fortalecen los circuitos atencionales y
ayudan a revertir la fragmentación.
Intervenciones sistémicas
Expertos como Calvert enfatizan
la necesidad de rediseñar plataformas con un enfoque de bienestar digital (La
República ES, 2025). Esto implica limitar sistemas de recompensa excesiva,
reducir estímulos visuales y promover algoritmos que prioricen contenidos
educativos o de mayor profundidad.
Conclusión
Las redes sociales influyen
profundamente en la concentración humana, reduciendo el tiempo de atención
sostenida y generando patrones cognitivos de búsqueda constante de novedad. Sin
embargo, la investigación muestra que la atención puede recuperarse mediante
intervenciones individuales y cambios estructurales en el diseño de plataformas
digitales. Comprender estos mecanismos es esencial para promover hábitos más
saludables en el entorno digital.
Referencias
Bujakiewicz, B. (2025). El impacto de las redes sociales en el cerebro.
Delgado, P. (2025). Atención en declive.
La República ES. (2025). Estudio sobre atención y bienestar.
Noticias ONU. (2025, 23 de mayo). Vidas online, consecuencias offline. Organización de las Naciones Unidas. https://news.un.org/es/story/2025/05/153898
SWI swissinfo.ch. (2024, 25 de septiembre). OMS advierte del “fuerte aumento” de uso problemático de redes sociales por adolescentes. https://bing.com/search?q=OMS+opini%C3%B3n+atenci%C3%B3n+redes+sociales
Revista Acción. (2024, 26 de
septiembre). La OMS advierte por uso de redes
sociales.https://accion.coop/las-ultimas/la-oms-advierte-por-uso-de-redes-sociales/
jueves, 28 de agosto de 2025
Conviviendo con mi trastorno de personalidad
Desde la aparición del homo sapiens con capacidad para producir habla y pensamientos simbólicos, y el surgimiento del lenguaje como capacidad inherente y exclusiva de los seres humanos, nuestras inquietudes de conocer y comprender las cosas que nos rodean nos han llevado a categorizar, agrupar y distinguir a una o varias personas por sus maneras particulares de pensar, sentir y comportarse con respecto a la población general. Y podemos estar de acuerdo en que una persona es agradable, atractiva, talentosa y divertida mientas que otra es cruel, indiferente, agresiva y perezosa. Pero ¿en qué momento algunos de estos calificativos o cualidades se transforman en un problema, hasta llegar a convertirse en un trastorno?
Para los expertos en el tema como el doctor Kevin Bennet, Dr. en Filosofía, se considera un trastorno cuando existe un patrón de pensamiento y comportamiento rígido y poco saludable, independientemente de la situación; y el mismo, puede generar problemas y limitaciones en las interacciones sociales, laborales, de estudios y de parejas. En ese sentido, se concuerda que el trastorno de personalidad es una enfermedad mental que se caracteriza por dificultades para percibir y relacionarse con las situaciones y las personas, incluso uno mismo.
No obstante, a todo lo antes expuesto ¿Cómo sé si tengo un trastorno de personalidad? En la mayoría de los casos las personas desconocen si tienen un trastorno de personalidad y la causa radica en que la mayoría de los trastornos de personalidad son egosintónico porque no entran en conflicto con el sentido de identidad del las personas. A diferencia de otros trastornos que son egodistónicos como la ansiedad y la depresión donde las personas son consciente de que algo en ellos no esta bien. En resumen, un individuo puede tener un trastorno de personalidad y no reconocerlo, ya que su forma de pensar y comportarse le parece natural y puede culpar a los demás de sus problemas.
El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) identifica diez trastornos de personalidad y los agrupas en tres grupos. Grupo A: incluye los trastornos paranoide, esquizoide y esquizotípico. Estos suelen provocar aislamiento social, tensión, irritabilidad y falta de emoción. El Grupo B: trastorno limite, narcisista, histriónico y antisocial. Estos se asocian con los trastornos del estado de ánimo y el abuso de sustancias. Grupo C: trastorno evitativo, dependencia y obsesivo-compulsivo. Estos están asociados con los trastornos de ansiedad.
domingo, 18 de marzo de 2018
La Circunstancialidad de la hegemonía heterosexual
domingo, 9 de octubre de 2016
Relación Personalidad en el proceso Salud-Enfermedad (Patrones de conducta predisponentes a la enfermedad)
Para a. disposiciones conductuales (como ambición, agresividad, competitividad o impaciencia),
lunes, 25 de abril de 2016
Cómo influye el Ambiente en nuestra Genética?
Desde tiempos memorables ha existido una lucha sobre influencia de la herencia y del ambiente en el ser humano. Diversos autores han defendido la tesis de que la herencia juega un papel preponderante sobre las características y acciones del hombre. No obstante, hay quienes sostienen que el ambiente tiene una mayor influencia sobre el hombre porque acaba modificando sus costumbres, modo de vida, su conducta alimenticia y hasta su modo de pensar.
Existen cientos de pruebas de
cómo la herencia influye en el hombre y otras tantas de cómo el ambiente hace
lo mismo. Todos esos estudios defienden con argumentos poderosos sus puntos de
vista.
La epigenética designa el estudio
de las interacciones entre el genotipo y el fenotipo, es decir, entre la
información codificada en los genes y aquella que efectivamente se expresa. .
El objeto de análisis son las modificaciones en la expresión de los genes, y
una de las fuentes de cambio es el factor ambiental..png)



